jueves, 13 de diciembre de 2012

Christmas blues?

Ayer llegó la Navidad a mi casa.

Después de un interminable día de trabajo, de enfrentarme a la dinámica que se viene repitiendo desde hace ya unos (muchos) meses en nuestro país: "No hay liquidez, no tenemos presupuesto,  la cosa está muy mal"... giré la llave de mi puerta con el deseo imperioso de descansar.

Al segundo de abrirse lo primero que escucho es: "Papá ¿Hoy ponemos el árbol?"

Si ya estaba cansado, esa pregunta directa de mi hija de 7 años me obligó a olvidarme de mi posibilidad de sentarme en el sofá. "Claro que si" respondí ...  En ese momento, en medio de gritos y celebración, se unió a la fiesta mi hijo de 4 años y más allá pude ver la sonrisa de complicidad de mi esposa.

Empezaron a sonar los clásicos Christmas Carols en el ordenador y todos nos pusimos manos a la obra sacando adorno por adorno. Nuestro árbol es algo un poco peculiar ya que cada adorno es distinto y los vamos juntando en cada viaje que hacemos así que cada pequeña esfera es un recuerdo.

Entre adorno y adorno, entre el Rudolf the red nose rain dear y los candy canes, entre las sonrisas y los gritos, los abrazos espontáneos y las bromas, llegó el gran momento de encender el árbol. En ese segundo, al mirar mi familia, me dí cuenta que soy inmensamente feliz. Y di gracias a Dios.

Estos últimos 3 años han sido muy duros y tal vez no haya conseguido lo que buscaba pero al final, esta Navidad me doy cuenta que soy un afortunado y que tengo mucho más de lo que necesito.

Muchos hemos sentido el peso de la presión económica pero si nos ponemos a pensar, la presión económica es un estado mental que a veces nos imponemos nosotros mismos y que en lugar de sacarnos del problema nos nubla el horizonte, nos asfixia y paraliza.

En lo personal, he vivido ya dos bancarrotas y conozco la sensación de lo que es perderlo todo y sólo puedo compartir contigo un mensaje que escuché de alguien cercano en uno de esos momentos que me sentí ahogado por la presión económica. "Detente, piensa, analiza. Si estás sano, si tienes dos manos y la posibilidad de conseguir con ellas algo de comer, entonces tienes más de lo que necesitas".

Si tal vez el entorno económico este año es más blue, más triste. ¿No tenemos acaso la libertad de decidir que actitud tomar? ¿Cómo "decorar" nuestra propia Navidad?

A todos les deseo una Feliz Navidad. Les deseo salud y cariño porqué todo lo demás son "extras". Y como regalo quiero compartir contigo mi frase preferida, una frase que me ayuda todos los días y que intento compartir con mis hijos:

"Necesito pocas cosas y las cosas que necesito las necesito poco"
San Francisco de Asís.

Feliz Navidad amigo lector, Feliz Navidad.

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