viernes, 16 de noviembre de 2012

Cargando baterías.


¿Te ha pasado que hay veces que tu mente quiere subir la montaña y tu cuerpo protesta: ¡Ya no puedo más!?

Lo que necesitas ahora es energía. Energía que podamos canalizar en la dirección que nos hemos propuesto seguir.

Muchos de nosotros tenemos infinidad de sueños que probablemente enlistemos como nuestros objetivos en el diseño de nuestra vida. Muchos de estos sueños requieren de tiempo, trabajo, dedicación, etc.

¿Cómo voy a hacer realidad estos sueños si tengo un empleo de 8 horas, tengo que cuidar a los niños o asistir a la escuela?

Ojo, esto es considerando que tengas otros sueños además de estudiar, cuidar a la familia y trabajar. Como por ejemplo, estudiar una maestría, llevar a tu familia de vacaciones por el mundo o tener un negocio propio.

¿Cómo trabajar en mis sueños si cuando llego a casa sólo quiero descansar y olvidarme del mundo? 


¿Cómo moverme si me encuentro agotado?

El secreto radica en trabajar en nuestros sueños después del trabajo o del cumplimiento de nuestras obligaciones. Para esto requieres de energía abundante.
Cuando Michael Jordan –ex jugador de baloncesto de los Bulls de Chicago- era considerado el mejor jugador del mundo, la gente solía decir que había nacido con un don especial.

Poca gente sabía que Michael era el único jugador que se quedaba en la cancha después de cada entrenamiento, después de que él con todo el equipo, hubieran dado el 100% para satisfacer las exigencias de los entrenadores. Él había hecho un compromiso consigo mismo y después de que cada jugador se iba a las duchas y a descansar, se quedaba practicando alrededor de mil tiros a la canasta, es decir entrenaba después de entrenar.

Es por eso que se convirtió en el número uno, porque hizo cosas en el tiempo en que los demás descansaban o dormían.

En lo personal, empecé a cambiar mi vida y mi manera de percibir las cosas cuando empecé a cambiar mi cuerpo y me di cuenta que podía verme diferente, sentirme diferente y hacer cosas que jamás imaginé.

"No puedes cambiar de cuerpo pero si puedes cambiar tu cuerpo". 


Existen tres grandes campos que necesitamos conocer para empezar a cambiar el funcionamiento de nuestro organismo con el propósito de generar la mayor cantidad de energía.

El primero es la nutrición, después el deporte y por último el manejo y control de nuestra mente y nuestro proceso de oxigenación.

¿Qué pasaría si en vez de echarle gasolina a nuestro carro le ponemos limonada o agua mineral? ¿Acaso podría caminar? Incluso corremos el riesgo de arruinarlo.

Es increíble que nunca cometamos ese error con nuestros autos, pero si lo hacemos muy a menudo con nuestro cuerpo sabiendo que el cuerpo es lo único material que realmente poseemos en esta vida. Nuestro cuerpo es nuestro más valioso activo.

Es primordial tener una buena alimentación para poder alcanzar altos niveles de energía. Tienes que descubrir que tipo de gasolina necesita tu auto, aceites, lubricantes, mantenimiento etc.

Cada cuerpo es una máquina única, original e irremplazable. El proceso de asimilación y procesamiento de nutrientes para su transfor- mación en energía está comandado por el metabolismo.

Cada ser humano tiene un funcionamiento metabólico distinto. Es primordial conocer cómo funciona el tuyo para determinar qué sustancias requieres, en qué cantidad y cada cuánto tiempo las necesitas.

La forma más adecuada de conocer en qué estado se encuentra tu "auto" es llevándolo con un especialista. Recomiendo plenamente tener cuidado sobre las dietas que hacemos.

No existen recetas aplicables para todos. La South Beach diet, la dieta de la luna, la dieta sin carbohidratos. Es imposible que alguien haya inventado una receta única y aplicable a todos los cuerpos. Es como si tu te arriesgaras a arreglar tu auto con un manual general que no especifica tu modelo, año etc. Tal vez el resultado sea bueno pero estás dejando mucho al azar. 


Salud Celular

Con energía todo en la vida se vuelve posible. Un bajo nivel de energía es el primer paso a la enfermedad. Si queremos obtener los resultados que buscamos debemos estar seguros que todo lo que hagamos nos ayude a construir altos niveles de energía.

La salud de nuestro cuerpo depende de la salud de nuestras células. Existen alrededor de setenta y cinco trillones de células en nuestro cuerpo. (The Oxygen Breakthrough, Sheldon Saul Hendler). Las células son pequeñas fábricas en miniatura que procesan el "alimento"que necesitamos para evitar el desgaste de
nuestro sistema.

Con la cantidad apropiada de oxígeno, cada célula no sólo desempeña su propia función especializada sino que además se encarga de producir la sustancia que conforma el combustible del cuerpo humano: ATP (adenosina Tri fosfato). Es sensato afirmar que para maximizar tus niveles de energía, se requiere que el cuerpo reciba los óptimos ingredientes que aseguren la salud a nivel celular.

Para sobrevivir las células necesitan de oxígeno –esta es la fuente de toda energía en el cuerpo- nutrientes adecuados y la habilidad de eliminar sus propios desechos. La falta de oxígeno, algún disturbio en su campo eléctrico o cualquier ruptura son las causas de muerte celular .

La llave para un cuerpo sano es una estructura celular sana. Cualquier disturbio en su funcionamiento bioquímico, eléctrico o la falta de oxígeno son causas potenciales de enfermedades.

Alexander Ross M.D. dijo: "No cuestiono la existencia de micro- organismos, pero estos son el resultado, no la causa, de la enfermedad".

Se sabe que el desarrollo de toxinas en nuestro organismo es el resultado de un estilo de vida, si encontramos gérmenes en nuestro cuerpo es porque nosotros hemos creado el ambiente adecuado para que estos se desarrollen. Nosotros, en gran parte, somos los responsables directos de nuestra salud.

Cuida tus células, cuida tu salud. Oxigeno y alimentación son clave. Se resume en deporte y dieta balanceada. ¿Qué no tienes tiempo? ¿Cómo no vamos a encontrar tiempo para cuidar del único activo real que poseemos en nuestra vida, que es nuestro cuerpo?
 



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